martes, 4 de junio de 2013

CAPÍTULO 32

Cogí el móvil y llamé a Nathan:
-¿Cómo que el bebé es tuyo?
-Yo no he dicho nada a nadie sobre eso.
-˝Niall no acompañó a ____ porque el bebé era mío˝ ¿te suenan esas palabras?
-Em...el señor que me entrevistaba me obligó a decirlo.
-Sí, claro-dije mientras colgaba. Me fui a sentar pero llamaron a la puerta:
-Ais, ya voy.-dije mientras iba.
Abrí la puerta y era Lidia:
-¿Qué haces aquí?
-Hola, me alegro de verte y esas cosas.-dijo entrando.
-Bueno sí-dije tras darlas dos besos y cerrar la puerta.
-Me ha mandado tu madre para que te cuide mientras Niall no esté aquí.-dijo sentándose en el sofá.
-¿Solo por que te lo ha mandado mi madre?
-Hombre, también porque te quiero.
-Pues que sepas que vas a estar poco tiempo porque viene en cuatro días.
-Bueno, pues me quedaré por aquí más días, solo si me deja usted dormir aquí.
-Claro que sí.
-Bien.
-¿En serio que mi madre te ha dicho que vengas?
-No, claro que no. He venido por mi parte.
-Bien, bien.
-¿Y qué te ha dicho el médico?
-Nada, que voy muy bien. Dentro de tres meses vuelvo y me dicen si es niño o niña.
-Creo que estoy más nerviosa que tú.
-No, no. Creeme.
-¿Y cuándo decías que venía Harr..., digo, los chicos?
-Dentro...de...cuatro...días. ¿Harry?
-Que se me ha ido la pinza, déjame.
-Vale, vale, yo te dejo.
Pasamos la tarde hablando de nuestros cotilleos. Los días pasaron. Nathan me llamó varias veces, pero no se lo cogí. Era el día en el que los chicos regresaban. Lidia y yo estábamos en el aeropuerto, esperando a que llegasen los chicos. Solo estarían durante cinco días, ya que tenían que seguir con la gira. Niall llevaba sin verme tres meses. Según vinimos de España al día siguiente se fue:
-Lidia...¿sabes por donde van a salir?
-No, pero seguro que cuando empiecen a venir las fans lo sabremos.
-Vamos a seguir a esa, a ver donde va.
-Quédate aquí, ya voy yo.
-Ni que estubiese inválida.
-Shh, calla.
Lidia se fue detrás de la chica y se puso a esperar en una de las salidas, que desde donde estaba sentada se veía. Empezaron a venir más y más chicas y eso se llenó en menos de diez minutos. Vi pasar a Paul rapidamente:
-Paul, espera.
-Dime, rápido.
-¿Ya vienen?
-Sí-dijo sonriéndome.-Quedate ahí que vienen unos guardias para acá.
-Vale.
Paul se fue y, como el dijo, vinieron varios guardias a poner vallas alrededor mía. De repente se escucharon gritos y miré hacia la salida. Eran los chicos, ya estaban aquí. Niall empezó a mirar hacia todos los lados hasta que me vió y vino entre guardia y guardia corriendo hacia mi. Quitaron la valla para que Niall pasase y la volvieron a cerrar:
-Dios, como ha crecido.-dijo soltando la maleta.
-Sí, y lo que le queda.
-Me da miedo darte un abrazo.
-No me seas tonto-dije abrazandole con fuerzas.
-Pero si luego sale con un bulto por los abrazos no me eches las culpas.
-¿A qué juegas?-dije riéndome al igual que él.
-Te he echado de menos.
-Anda que yo. Sola en casa. ¿sabes lo que aburre?
-Vale, sí, eso aburre mucho... ¿nos vamos?
-Claro.
Niall agarró de nuevo su maleta me cogio la mano y salimos del aeropuerto con ayuda de los guardias. Montamos en un coche que nos llevó a casa. Niall subió a la habitación a dejar la maleta y yo me senté en el sillón. Me sonó el móvil:
-¿Si?
-¿Dónde estás?
-¡Lidia! Se me ha olvidado que estas ahí. Yo ya estoy en casa.
-Muy bonito, me has olvidado.
-Lo siento..
-Bah, no te preocupes, voy para allá que me lleva Harry.
-Vale, adiós.
-Adiós.
Dejé el móvil y Niall bajó las escaleras:
-¿Se sabe si es chico o chica?
-No, no. Dentro de tres meses vuelvo a otra prueba para que me lo digan.
-Dentro de tres meses...bien, bien.
De repente llamaron a la puerta. Niall fue a abrir, era Lidia:
-Yo: ¡Lidia!
-Harry: Y Harry ee..
-Yo: Bueno, tú también.
-Niall: Pasad.-dijo mientras abría mas la puerta.
Lidia y Harry entraron y se sentaron a mi lado. Niall cerró la puerta y se quedó de pié:
-Yo: Niall, Lidia se queda unos días aquí, ¿vale?
-Niall: Vale.
-Lidia: Si molesto me voy a otro sitio.
-Niall: No, no, no hay problema.
-Harry: ¿Nos vamos hoy por ahí?
-Niall: A una discoteca no, que te conozco. ¿Qué tal si llamamos a los demás y que vengan?
-Yo: Venga va.
Niall se apartó de nosotros para llamar a los chicos. Me quedé mirando a Lidia y Harry:
-Yo: Vale...
-Lidia: ¿Qué pasa? ¿Por qué me miras?
-Yo: No se-dije irónicamente mirando sus manos juntadas con las de Harry.
Lidia se dio cuenta y quitó sus manos delicadamente un poco sonrojada, pero Harry las cogió de nuevo:
-Yo: Vale...
Me levanté y fui a la cocina a por un poquito de agua:
-¿Has visto a Harry y a Lidia?-dijo Niall apareciendo por la puerta.
-Sí, estaban dados de la mano.
-No, no, no, les acabo de ver dandose besos a más no poder.
-¿¡Cómo!?
-Mira, asómate.
Asomé la cabeza por la pared y era cierto. Que monos. De repente le sonó el móvil a Niall. Lo desbloqueó y se quedo mirándole. No era una llamada, era un aviso:
-Se nos ha olvidado. Pasado mañana es la boda de Louis.
-Aiba...No tenemos nada. Ni trajes, ni zapatos, ni el regalo...
-Ah, espera, tu vestido lo tengo yo. Me lo ha dado Eleanor para ti.
-¿Para mi?
-Te dijo que ibas a ser una de las damas de honor.
-Es verdad...Bueno, pues tú. Tu traje.
-Mañana vamos. Porque hoy...no nos da tiempo.
-¿Volvemos al salón?
-Venga va-dije abrazando su brazo. Nos fuimos al salón y nos quedamos mirándoles. Estaban acurrucados en el sillón:
-Yo: Lidia, hoy no duermes aquí, ¿verdad?-dije medio riéndome.
Lidia miró a Harry:
-Harry: No, me la llevo.
-Yo: Toda tuya.
-Niall: Entonces es tu acompañante para la boda de Louis.
-Lidia: No, no, no, no. Que vergüenza. A parte, Eleanor no me había dicho nada.
-Harry: Ahora hablamos con ella, que no pasa nada.
-Lidia: Hablas tú, que me da vergüenza.
-Harry: Pero te vienes conmigo.
-Lidia: Vaaale.
-Niall: Estarán a punto de venir.
De repente sonó el timbre:
-Niall: Soy vidente.-dijo mientras abría la puerta.
-Louis: Eiii.
-Eleanor: Hola.
-Liam: Buenas...
-Danielle: Hola.
-Zayn: Ei.
-Perrie: Hola..
Perrie en las vacaciones volvió con Zayn, ya que Perrie dejó el grupo por algunos problemillas y tenía más tiempo para estar con Zayn. Todos salieron al patio pero yo me quedé dentro, me dolía mucho la cabeza:
-¿Qué haces aquí sola?
-Me da a mi que tengo un poco de fiebre.
-¿Te traigo un cafecito calentito?
-Me harías un gran favor.
-Voy.-dijo levantándose.
-Gracias Zayn.
Zayn se fue. A los quince minutos volvió con el café en las manos:
-Toma-dijo dándomelo.
-Gracias.
-Cuando te encuentres mejor sal. Y si no te encuentras mejor también-dijo con su sonrisa torcida.
-Vale, me lo bebo y salgo.
Zayn se levantó y salió al jardín. Me tomé el café en unos cinco minutos y me dispuse a salir. Había pequeñas luces en los árboles y Niall estaba tocando la guitarra mientras que cantaban. Me senté junto a Perrie y escuchamos a los chicos. Pasé la noche bien, pero a la vez mal. Me encanaba estar en aquel ambiente, pero tenía fiebre, y la fiebre es mala. Al día siguiente Niall y yo teníamos que ir pronto a comprar el traje y el regalo:
-Chss...dormilona-dijo dándome pequeños toques en el hombro-Vamos, despierta.
Abrí los ojos y me giré mirándole:
-Que guapa estás cuando te despiertas.
-Miénteme más.
-Te odio.
-He dicho que me mientas, no que seas sincero.
-Anda tonta, levanta.-dijo retirándome las sábanas.
-Ayudame anda.-dije extendiendo mi brazo.
-Que vaga-dijo levantándome.
-Ten un bebé en la tripa, a ver que tal.
-Vale, me callo. Voy abajo a preparar el desayuno.
-Vale.
Niall bajó las escaleras y yo me vestí. Bajé al comedor y desayunamos:
-Venga vamos. Que tenemos mucha prisa.
-¿Prisa?
-Yo para elegir un traje tardo mucho, y lo sabes.
-Sí, lo se.-dije cogiendo mi bolso.
Nos fuimos al coche y pusimos rumbo al centro comercial más grande que había cerca:
-Vamos a entrar en esa-dijo señalando una tienda.
-Venga.
Entramos en aquella tienda:
-Mira Niall, esta camisa.
-¿Azul?
-Sí.
-Blanca..
-Tanto blanco aburre, azul.
-No.
-Niall...sabes que quieres.
-Anda, trae que me la pruebe-dijo cogiendo la camisa.
Entramos a los probadores y Niall se puso la camisa:
-No, no me gusta.
-¿Por qué no?
-Es sosa.
-No lo es.
-Sí que lo es.
-Mira, te lo pones con una americana, una florecita azul y lo demás negro.
-¿Una flor?
-Sí, los chicos se van a poner una.
-Es verdad, me lo digeron ayer...
-Si es que esa cabecita...
-Bueno, vamos a otra tienda.
-Madre mía el día que me espera.
Niall y yo salimos de aquella tienda y entramos a otra:
-Anda, cógeme una blanca.-dijo ˝rogándome˝.
-Que no. Azul clarito.
-Con traje negro...¿o gris?
-Negro, negro.
-Esta camisa no está mal...
-¡Pero si es igual que la otra!
-No...tiene algo especial.
-Bueno, pues venga, al probador.
-Vamos-dijo cogiendo la camisa.
Nos fuimos al probador y Niall se puso la camisa:
-Me gusta. Esta es la mía.
-Sigo pensando que es igual que la de la otra tienda.
-Te sigo diciendo que esta tiene algo especial.
-Bueno, pues ya tienes la camisa, ¿eres feliz?
-Soy feliz-dijo quiándose la camisa.
Pagamos la camisa y nos fuimos a otra tienda para comprar la americana y el pantalón:
-Toma, este.-dije dándole un pantalon.
-Lo quiero un poco más ajustado.
-Pues entonces este.
-Vale, me lo voy a probar.
-Ve tú solo, mientras busco una americana.
-Vale.
Niall se fue al probador y yo me dispuse a buscar alguna americana. La verdad, era facil comprar un traje, ya que no había tantas variedades:
-Me lo llevo-dijo acercándose a mi.
-Mira esta americana. Pruébatela.
-Vale, toma-dijo dándome el pantalón. A Niall le gustó la americana y la compramos junto el pantalón. Solo nos faltaban los zapatos. Eso ya fue bastante dificil. Ya que uno era demasiado puntiagudo, demasiado redondito, muy ancho, muy estrecho, pequeño, grande, pero al final encontramos unos. Teníamos que comprar el regalo, que era una televisión de esas nuevas...Vamos, que nos tiramos allí hasta las ocho de la tarde:
-Niall, ya hemos terminado de comprar las cosas, por favor, vámonos que me duele todo.
-Espera, que quiero pedir cosas en Nando“s, para que no hagas la cena.
-Claro, será por eso.
Me sonrió y se fue a pedir. Yo me senté en un banco. A los diez, quince minutos Niall volvió con dos bolsas, una en cada mano:
-Ya nos podemos ir.
Nos fuimos a casa, cenamor y nos fuimos a dormir lo antes posible, ya que mañana teníamos que madrugar para la boda.
Al día siguiente todo nos salió bien. El vestido que me dio Eleanor me quedaba bien, los zapatos también, el peinado que me hice no estaba mal...Después de arreglarnos nos fuimos a la iglesia donde celebraban la boda.Tubimos que entrar por otra puerta que no fuese la principal por culpa de las fans. Que a pesar de pedir que no viniesen, vinieron. Ya estábamos todos dentro. Louis en el altar y los invitados en su lugar. Solo faltaba Eleanor:
-Louis: ¿Y Eleanor?

CONTINUARÁ (CAPÍTULO 33)

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